Un `Gandhi cubano´ que homenajea al mayor terrorista de Miami y a los golpistas de Honduras

Carga Policial 25S Madrid

 Miércoles, 22 de Mayo de 2013

Al “disidente” cubano Guillermo Fariñas los manipuladores mediáticos más burdos le llegaron a denominar el Gandhi cubano. Pues bien, hace unos días, en Miami, este supuesto “luchador pacífico por la democracia” rendía homenaje a uno de los mayores terroristas de la mafia cubanoamericana: Jorge Mas Canosa.

Seguidamente, en Honduras, hablaba sobre “derechos humanos” en Cuba y atacaba en tono colérico a todos los gobernantes progresistas de Latinoamerica: desde Nicolás Maduro a Evo Morales, pasando por Manuel Zelaya o Rafael Correa. Allí dijo que Honduras –la Honduras, recordemos, salida del golpe de 2009- es una democracia que debía ser implantada en Cuba y otros países del Alba. Curioso modelo de democracia el elegido por Fariñas.

Por mencionar solo un dato: desde el golpe de estado que derrocó al presidente Manuel Zelaya, en Honduras ya han sido asesinados –con total impunidad y bajo la cobertura del Estado- 27 periodistas y 53 abogados.

Guillermo Fariñas reconoció que la llamada “disidencia” cubana recibe –efectivamente- dinero de EEUU: “No tengo duda en recibir de mis hermanos del exilio cualquier tipo de financiamiento para la libertad y la democracia de Cuba”, afirmó. Pero lo que no aclaró es que, en el origen de ese financiamiento, están agencias gubernamentales como la USAID y la NED, verdaeras fachadas de la CIA.

Casi iracundo, criticó la pasividad de muchas naciones, que no promueven “con más empuje” una “solución al problema de Cuba”. Es decir, reclamó, como el resto de sus colegas de “disidencia”, más sanciones y más bloqueo económico contra su propio pueblo.

Así es el que un día fue bautizado en los medios como “el Gandhi cubano”: propagandista de golpes de estado, instigador de intervenciones extranjeras en su propio país y protegido de criminales, mafiosos y terroristas.

Texto original “Coco” Fariñas y su ceguera en Honduras Percy Francisco Alvarado Godoy – Blog “Isla mía”.-

El contrarrevolucionario cubano Guillermo Fariñas visita Honduras, invitado por la Red Latinaomericana y del Caribe para la Democracia, show mediático dirigido a atacar a Cuba a otros países progresistas de la región y algunas personalidades de la izquierda revolucionaria latinoamericana. Con su clásica pose de detractor empedernido, Fariñas declaró que “todos los gobiernos latinoamericanos que pretenden perpetuarse en el poder son un peligro para la democracia”.

Luego de venderse ante la fórum como un cuasi permanente preso político y perseguido en Cuba, donde no se permite disentir, a riesgo de ser encarcelado, cuestionó duramente la democracia cubana. “El propósito de mi visita a Honduras es decirle al mundo que la disidencia interna cubana, no violenta, forma parte activa de la Red Latinoamericana por la democracia, que es un organismo que se creó cuando los demócratas de América Latina se percataron que América Latina estaba en peligro de ser invadida por el comunismo”, explicó Fariñas, luego de dirigir sus ataques contra figuras como el fallecido Hugo Chávez, Nicolás Maduro, Evo Morales, Manuel Zelaya, Daniel Ortega y Rafael Correa.

No podía faltar, por supuesto el engañoso y perverso ataque contra el gobierno cubano, desvalorizando los logros sociales de la Revolución, tergiversando realidades y vendiendo matrices de opinión sugeridas por sus amos yanquis. Casi iracundo, criticó la pasividad de muchas naciones para no promocer con más empuje el problema de la ¨solución Cuba¨.

No pudo negar empero, que su actividad mercenaria es subvencionada por Estados Unidos y otras fuerzas de la derecha internacional. Al respecto, ocultando las fuentes secretas de la CIA y sus tapaderas como la USAID y la Ned, por citar algunos ejemplos, dijo: “No tengo ninguna duda de recibir de mis hermanos, de mis compatriotas en el exilio, cualquier tipo de financiamiento para la libertad y la democracia de Cuba”.

Lo insteresante de todo es que mostró total y deliberada ignorancia sobre las frecuentes violaciones de los derechos humanos en el país anfitrión. Para él, Honduras es una democracia que debía ser implantada en Cuba y otros países del Alba. Mintió y calló, mostrando ser un oportunista incapaz de cuestionar al golpe de estado contra Zelaya y la penosa situación social de los hondureños. Mal sitio escogió este mercenario para hablar de derechos humanos.

¿Por qué calló sobre los 27 periodistas fueron asesinados en Honduras durante la gestión de Porfirio Lobo Sosa, además de los secuestros, atentados, persecuciones, amenazas a muerte, extorsiones, ataques a parientes, agresiones y exilio, revelados en un informe enviado al Congreso Nacional, realizado por Ramón Custodio, Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh)?

¿Le importaron, acaso, que, según el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónomamueran 20 hondureños de forma violenta, que el índice de homicidios en el 2012 fuera de 85,5 homicidios por cada 100.000 habitantes y que 7.172 ersonas hayan sido asesinadas por sicarios vinculados a la oligarquía y a las bandas delictivas?

Él, quien pregona falsamente sobre supuestos abusos contra las mujeres en Cuba por parte de las autoridades, ¿se informó que 1,118 mujeres fueron asesinadas en Honduras entre 2011 y 2012?

¿Conoce ciertamente Fariñas que, según el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh), durante la presidencia de Porfirio Lobo, de abril de 2010 a diciembre de 2012, fueron asesinados 53 abogados, además que en el 2013 ya suman 6 nuevas muertes?

Ciertamente, Honduras es un mal sitio para mentir sobre el tema de los derechos humanos y lanzar alabanzas sobre la democracia. Solo quien no quiere ver las cosas, las ignora de esa manera.

¿Qué hubiera pasado al Coco Fariñas si hubiera montado sus preferidos shows mediáticos en Tegucigalpa, el Bajo Aguán, San Pedro Sula, Copán, Santa Bárbara o en lugar de Honduras?

Seguramente sería una estadística más de la ya nombradas, pero Fariñas vive en Cuba, en la que denigra, y donde no se asesina ni tortura a los opositores.